close

arquitectura

Noticias

Un sueño, un museo, un milagro

Hace apenas un año, en enero de 2020 cuando aún vivíamos en el mundo pre-pandémico, el gran escultor uruguayo Pablo Atchugarry estampaba su firma sobre una piedra que no era otra cosa más que un sueño: crear un museo para su colección de pintura y escultura latinoamericana. Su nombre: MACA (Museo de Arte Contemporáneo Americano). Su diseño y proyecto arquitectónico: Carlos Ott (nada menos!).

Pablo Atchugarry el 7 de enero de 2020 pronto para firmar la piedra fundamental

Pero como todos sabemos, poco tiempo después el mundo voló por los aires y todo aquello que antes era certeza dejó de serlo, salvo el sueño de Pablo. Es así, que superando todos los obstáculos que el virus que nos aqueja ha desatado, éste enero de 2021, hace apenas unos días, pudimos recorrer y caminar aquel sueño que hoy es más milagro que sueño, y que crece día a día para en enero de 2022 convertirse en realidad tangible.

De todos modos, me atrevería a decir que el museo ya es y sorprende; por su originalísimo y sensible diseño, por el uso exquisito en su estructura de nuestras maderas y por la sutil relación que construye su forma de sensuales ondulaciones con el entorno verde de los extensos jardines de la Fundación Atchugarry. Ese maravilloso parque que dominado por el gran lago y sus cipreses toscanos, despliega esculturas propias y ajenas, consiguiendo envolver el conjunto en un todo orgánico visual y sensible. Un universo en el que la naturaleza, la creación y el arte, son uno. Para mi gusto, el paraíso.

El MACA albergará la colección que hoy se exhibe en la fundación y que cuenta con piezas de primer nivel internacional como la gran esfera de Julio Le Parc, dos espectaculares piezas de María Freire y Costigliolo, una gran escultura de Wifredo Díaz Valdéz pero también están Torres García, Pavlovsky, Pareja, Iturria, Vik Muníz, Frank Stella, Louise Nevelson y muchos otros más. Obras que se recogen en una bella publicación que opera como catálogo del futuro museo y a la vez como registro de la creación del edificio, por lo que de paso nos regala los espectaculares dibujos de Carlos Ott, verdaderas obras de arte autónomas que desprenden esa inspirada soltura estética tan propia del trazo sintético de los arquitectos-artistas.

Hall de entrada de la Fundación Atchugarry con la “Esfera” de Julio de Parc
DIbujos del proyecto del MACA, Carlos Ott
Dibujos del proyecto del MACA, Carlos Ott

El recorrido fue un disfrute total porque contó con la sencillez -y el buen humor- que es rasgo distintivo de Pablo, pero también porque los Atchugarry son una familia que hace las cosas juntos y unidos y allí estaba la infatigable Silvana Neme, esposa de Pablo; Gastón y Mariana Atchugarry (hijos de Alejandro), él dirige la empresa constructora del proyecto, ella se encarga de la parte comercial; Federico Atchugarry (hijo de Marcos) ingeniero del proyecto y Piero Atchugarry (hijo de Pablo) que es galerista y se ocupa de los aspectos artísticos y logísticos de la colección. Un verdadero malón de Atchugarrys, que es continuidad generacional y que augura larga vida al compromiso de la familia con la cultura nacional.

Asimismo y tras la visita a la colección y a las obras, se presentó a los gestores del futuro museo; el arquitecto Leonardo Noguez será el director; el board consultivo estará integrado por Ángel Kalenberg, Jorge Helft, Renos Xippas, Piero Atchugarry y Emma Sanguinetti, mientras que Roberto Vivo será el Presidente de la Asociación de Amigos del MACA.

Pablo Atchugarry es un gran Maestro que ha alcanzado un nivel de madurez creativa y un reconocimiento fuera de fronteras inusual para nuestros artistas, pero por encima de todo Pablo es un sembrador y ama el Uruguay. Si hubiera querido, podría haberse quedado en Italia y mirarnos desde su éxito internacional, en cambio escogió sembrar, aquí, en su tierra. Primero fue el taller, luego la fundación, después la colección y ahora, este imponente museo, porque sus sueños son siembra y su generosidad cosecha de todos.

 

leer artículo
BlogLas revelaciones

En Uruguay no pasa nada…¿o sí?

Los uruguayos solemos regodearnos diciendo que acá no pasa nada, que estamos fuera del mundo, que la chatura y la medianía nos ha ganado la partida. Ni tanto ni tan poco, porque más allá de la auto-flagelación que caracteriza nuestro espíritu nacional, hay gente que  se esfuerza y trabaja, que arriesga y asume desafíos, demostrando -una vez más y a pesar de todo-, que existe un Uruguay que funciona. Solo hay que verlo…

Pongamos ejemplos. Hace unos pocos días y hasta el mes de noviembre, se inauguró en el Palacio Legislativo la 3a Bienal de Montevideo con curaduría del alemán Alfons Hug y de Jacqueline Lacasa como contraparte uruguaya. Es el único encuentro de arte contemporáneo internacional que se hace en Uruguay y más allá de resultados, juicios u opiniones, no se puede negar que organizar año a año el proyecto implica un esfuerzo y un trabajo inmenso. (http://www.bienaldemontevideo.com/)

sillon
Ambiente creado por Zaguán Muebles

En el día de ayer (6 de octubre) abrió sus puertas CASADECO, la primera feria de diseño, arquitectura, interiorismo y paisajismo de Uruguay. Un esfuerzo sobrehumano, que reúne en el gran salón circular de Kibon 50 propuestas de diseño en todas las áreas, mobiliario, luminarias, alfombras, telas, objetos, antigüedades, etc. Hay charlas, presentaciones, remates de obras de arte y todo acompañado con espacios gastronómicos repletos de buen gusto y originalidad. (http://www.casadeco.uy/)

Jardín colgante invertido, Rose Galfione.
Jardín colgante invertido de la Chocolatería Mariapasión, obra de Rose Galfione.

Mañana sábado 8 de octubre, en el espectacular espacio del MUMI (Museo de las Migraciones), se inaugura la 1a edición de la Feria de la Música del Uruguay. Otro gran esfuerzo que se propone crear un punto de encuentro para todos los que trabajan en el mundo de la música y que normalmente no vemos. Allí estarán los sellos discográficos, las salas de ensayo, los estudios de grabación, los luthieres, los productores, las casas de equipos, los técnicos en sonido, imagen, etc. Demás está decir, que habrá shows, espectáculos y mucha música. (http://www.feriadelamusica.com.uy/)

Escenografía de La Traviata, Teatro Municipal de Santiago (Chile)
La Traviata, escenografía del Teatro Municipal de Santiago (Chile)

Las tres ejemplos implican áreas diferentes de las artes; arte contemporáneo, diseño y producción musical. Los tres conviven al mismo tiempo y los tres son gratuitos. Ah y si quisiera podría seguir, porque hace unos días se estrenó La Traviata de Verdi en el Sodre con una puesta en escena de más de 200 artistas y en el atrio de la Intendencia se está desarrollando la 39a Feria del Libro.

Por lo que regreso al principio, ni tanto ni tan poco. Hay un Uruguay que funciona y solo por el esfuerzo y el profesionalismo con que toda esta gente quiere hacer las cosas, deberíamos  sentirnos obligados a ver este “otro” Uruguay. Es una realidad, existe.

leer artículo