close

Pablo Picasso

BlogLas evocaciones

Por Barcelona…

Me disponía a escribir las habituales Confesiones de este blog, cuando me entero del atentado terrorista en las Ramblas de Barcelona. El horror y la muerte se apoderan una vez más de una ciudad entrañable y cercana, una ciudad que hace apenas unas semanas recorríamos en nuestro viaje cultural “España 2017”.

Me disponía a escribir sobre nuestras experiencias en Madrid, pero ante lo sucedido decidí dedicar estas palabras a Barcelona y a su gente, especialmente a una catalana generosa con sus conocimientos y dotada de un gran don de gentes. Se llama Irma* y como ella sabe que nuestros asuntos son el arte y la cultura, quiero hoy desde aquí dedicarle estas palabras que solo buscan evocar aquellos valores que hacen y seguirán haciendo grande a esta ciudad única.

berenguer
Estatua de Ramón de Berenguer III, Conde de Barcelona ubicada junto a la Via Laietana y los restos de la antigua muralla.

Porque Barcelona lleva en la sangre la rebeldía y el coraje para resistir y su historia no deja mentir. Resistieron en el siglo el siglo IX a las desvastadoras incursiones de Almanzor liderados por Wifredo El Velloso, y así renacieron en los tiempos de Ramón de Berenguer –y todos los berengueres y jaimes que le siguieron-, hasta volverse una potencia comercial y liberar toda Cataluña en el siglo XII del dominio musulmán.

murales
Salas del Museo Nacional de Arte de Cataluña en las que se exhiben la pintura mural del románico catalán

Basta darse una vuelta por el Museo Nacional de Arte de Cataluña, para ver las huellas de esa resistencia en las fantásticas pinturas murales del románico catalán; ábsides, frontales y tallas, que presidieron las pequeñas iglesias del Valle del Boí. Basta pensar en el maravilloso gótico catalán que puebla las iglesias de Barcelona como Santa María del Mar, Santa María del Pi y por supuesto, el Seu, su catedral, ejemplos de la originalidad, independencia y singularidad que distingue a la cultura catalana.

santa maria del mar
Nave central de Santa María del Mar, siglo XIV, Barcelona.

Porque Barcelona resistió en el siglo XVII y XVIII cuando no aceptaron ser gobernados por el candidato francés al trono y padecieron lo indecible durante la Guerra de Sucesión y más aún después, cuando pagaron cara la osadía y Felipe V el primer Borbón tomó su revancha. Basta recordar que el célebre y parisino Parque de la Ciudadela con sus hermosas fuentes y avenidas ajardinadas fue hasta el siglo XIX el símbolo del oprobio, ya que Felipe V erigió allí una ciudadela para controlar a los indóciles catalanes que tanto se le habían resistido.

pabellon
Maqueta del pabellón español en la Exposición de París, obra de José Luis Sert

Y llegó el siglo XX y continuaron resistiendo durante los años aciagos de la Guerra Civil. Basta recordar que este año de 2017 se conmemoran los 80 años de Guernica y de aquel mítico pabellón español en la Exposición Universal de París, obra de otro gran catalán, José Luis Sert.

montserrat
La Montserrat, Julio González, 1937. Museo Stedelijk, Amsterdam

Más no solo estaban Sert y Picasso, había más obras de artistas catalanes en aquel pabellón; estaba Joan Miró con su Payés catalán y estaba Julio González con su Montserrat, esa mujer que con la cabeza cubierta por el pañuelo de payesa y su hijo en brazos se planta firme, decidida, heroica. La misma actitud, que seguramente y una vez más, tendrá Barcelona ante la adversidad y el dolor.

 

*Para Irma nuestra guía catalana, todo el cariño uruguayo en estos difíciles momentos.

 

leer artículo
BlogLas evocaciones

La relatividad que cambió el arte

Hace 100 años, un hombre cambió para siempre nuestra manera de entender y percibir la realidad. Fue un 25 de noviembre de 1915, cuando un científico de cabellera enmarañada le dijo a la Academia de Ciencias de Prusia, que el espacio está indisolublemente asociado al tiempo y que éste depende de la materia-energía que contiene. Dijo, que como ésta cambia de estado y de lugar, el espacio-tiempo no puede ser absoluto sino curvo y dinámico. No es fácil de entender, obviamente porque no lo es, pero la definición del físico John Wheeler ayuda, “el espacio le dice a la materia como moverse y la materia le dice al espacio como curvarse”.

Era tan solo una idea, una teoría que complementaba otra que había propuesto diez años antes, en 1905, cuando dijo que la velocidad de la luz es inmutable, constante e independiente del movimiento del observador y por ello a excepción de la luz todo es relativo, el tiempo, la distancia y la masa. Pero esas dos ideas juntas, lo cambiaron todo.

 

Fue por estas dos teorías -la de la Relatividad General (1915) y la de la Relatividad Específica (1905)– que entre entre 1905 y 1915, Albert Einstein quebró el orden que daba certeza al mundo, al menos desde que en 1687 Isaac Newton había dictado sus leyes. Y al hacerlo, cambió el curso del pensamiento occidental, porque sus ideas modificaron el sentido de la realidad como nunca otra formulación científica lo había hecho.

No es casual que se fije el nacimiento del arte de vanguardia en 1905 y que a lo largo de las décadas siguientes la avalancha de “ismos” destruyera la figuración tridimensional en la pintura. El punto único y privilegiado para observar una ilusión perfecta de la realidad, que desde el Renacimiento en adelante era el modo de ver el mundo, ya no tenía sentido. La realidad total y quieta había volado por los aires.

las-senoritas-de-avignon
Señoritas de Avignon, Pablo Picasso, 1907. Moma, Nueva York

En 1907 Pablo Picasso pintó las Señoritas de Avignon, el primer cuadro de la historia que distorsiona la forma en el espacio y plantea múltiples puntos de vista. ¿Será porque ya no es posible concebir un observador absoluto? Picasso lo negó cuando se lo preguntaron y sin embargo, allí están sus Señoritas y ellas -diga lo que diga Picasso-, acabaron con la perspectiva central como sistema de referencia.

the-persistence-of-memory-1931
La persistencia de la memoria, Salvador Dalí, 1931. Moma, Nueva York

Hubo otro español tan famoso como Picasso, pero que a diferencia de él se declaró fanático de la ciencia y se enorgullecía de la influencia que ésta provocaba en su pintura. Era Salvador Dalí y su fascinante Persistencia de la memoria, con sus relojes blandos sobre la arena es lo más parecido a la relatividad hecha pintura. Un verdadero manifiesto del tiempo consumido, porque éste ya le dijo a la materia como volverse viscosa, blanda, como curvarse en esa cuarta dimensión temporal, en la que el minutero va más lento o más rápido según el movimiento. El tiempo se dilata, porque en el mundo de Dalí -igual que en el de Einstein-, la realidad no puede reducirse a un flujo temporal unitario.

el-tiempo-atravesadotime-transfixed-1939
El tiempo atravesado, René Magritte, 1939. Museo Magritte, Bruselas

Por supuesto que hay muchos más; está René Magritte con sus conflictos espacio-tiempo, está M.C Escher con sus dimensiones simultáneas y no olvidemos la música de Schoenberg, los cuentos de Ray Bradbury y el cine; desde Chartlon Heston en el Planeta de los simios (Fralkin Schaffner, 1968) diciendo “llevamos 18 meses en el profundo espacio…mientras que la tierra ha envejecido 2.600 años”, a la reciente Interestelar (2014) de Christopher Nolan, con sus agujeros negros y sus otros mundos probables y posibles.

einstein riendo

 Hace 100 años, nació todo un universo artístico paralelo cuando ese hombre de melena desmadejada habló. Un universo que solo puede seguir enriqueciéndose porque los científicos y los artistas son en igual medida, los únicos seres capaces de ver en el mundo lo que los demás no podemos…porque solo en el mundo de un artista y en el de un científico, seis menos tres puede ser seis.

 

 

 

 

 

leer artículo