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Caravaggio

Noticias

Nuevo ciclo del “Museo a la pantalla”

Ya comenzó el nuevo ciclo de documentales de arte del Movie Center del Punta Carretas para el 2018. Les dejo la programación en el afiche promocional y un breve resumen de cada documental debajo.

Imperdible!!!

 

MARZO – Cézanne. Retrato de una vida.

No se puede apreciar el arte del siglo XX sin comprender el significado y el genio de Paul Cézanne. Con entrevistas a curadores y expertos de la National Portrait Gallery London, MoMA New York, National Gallery of Art Washington y Musée d’Orsay de París, y la correspondencia del propio artista, la película lleva al público más allá de la exposición a los lugares donde vivió y trabajó Cézanne, y arroja luz sobre un artista que es quizás el menos conocido de todos los impresionistas…hasta ahora.

ABRIL – Hitler vs Picasso. La obsesión nazi por el arte.

Un recorrido cinematográfico a través de 4 impresionantes exposiciones. Después de 70 años de la declaración de guerra de Hitler hacia el arte “degenerado”, este documental revela los secretos del tesoro del Fuhrer. Picasso, Matisse, Renoir y Chagall: pinturas ocultas, saqueadas y condenadas finalmente salen a la luz para revelar la obsesión nazi por el arte. A partir del increíble caso Gurlitt y de su enorme colección, se narra la verdadera historia de las obras maestras proscriptas durante el siglo XX.

MAYO – Van Gogh. Entre campos de trigo y cielos nublados.

Una nueva mirada a Van Gogh, a través del legado del mayor coleccionista privado de obras de arte del pintor holandés: Helene Kröller-Müller (1869-1939), quien, a principios del siglo XX, terminó comprando casi 300 de sus obras, pinturas y dibujos. “Entre campos de trigo y cielos nublados” en la Basílica Palladiana de Vicenza, reúne 40 pinturas y 85 dibujos del Museo Kröller-Müller en Otterlo, Holanda. Esta es una exposición que no solo nos contará sobre el arte de Van Gogh y su genialidad, sino que también nos permitirá comprender la importancia del dibujo como parte de su técnica artística. Sus lienzos, aparentemente instintivos, de “au premier coup” fueron el resultado de largos estudios preparatorios, no de bocetos, sino de obras de arte completas en sí mismas, donde ya se puede encontrar el flujo de líneas que caracteriza el estilo de sus pinturas.

JUNIO – Canaletto y el arte de Venecia.

Documental centrado en la vida y obra del pintor Giovanni Antonio Canal, conocido como Canaletto, y en la exposición temporal que recorrió varias ciudades del mundo. Canaletto & the Art of Venice, es un viaje a la vida y el arte del famoso pintor de Venecia. Ningún artista capta mejor la esencia y encanto de Venecia que Canaletto. A pesar de la estrecha relación de Canaletto con la ciudad en la que vivió y murió, la colección de obras más grande del mundo no reside en su Italia natal, sino en Gran Bretaña como parte de la Royal Collection. En 1762, George III compró casi toda la colección acumulada por Joseph Smith, cónsul británico en Venecia y agente principal de Canaletto. EXHIBITION ON SCREEN otorga un acceso único a la Royal Collection, gran parte de la cual se exhibe como parte de la exposición Canaletto y el arte de Venecia en The Queen’s Gallery.

JULIO –   David Hockney en la Real Academia de las artes. 

Considerado como el artista más popular de Gran Bretaña, David Hockney es una sensación global con exposiciones en Londres, Nueva York, París y más allá, atrayendo a millones de visitantes en todo el mundo. Ahora entrando en su novena década, Hockney no muestra absolutamente ninguna evidencia de desaceleración o pérdida de audacia. Con entrevistas íntimas y en profundidad con Hockney, esta película reveladora se centra en dos exposiciones de gran éxito celebradas en 2012 y 2016 en la Royal Academy of Art de Londres. El director Phil Grabsky aseguró el acceso privilegiado para crear esta celebración cinematográfica de un maestro de la creatividad del siglo XXI.

AGOSTO – Caravaggio. El alma y la sangre.

Un nuevo documental dedicado a un maestro italiano : Caravaggio – Alma y sangre.Un viaje por la vida, las obras y las luchas de Miguel Ángel Merisi de Caravaggio. Su existencia, nada menos que su arte, se caracteriza por luces y sombras, contrastes y contradicciones, genio y sobriedad. Artista revolucionario, a menudo no era tan querido por sus contemporáneos. Viajó por Italia en busca de suerte o quizás en busca de sí mismo, escapando de los enemigos que siempre encontraba a su paso. Milán, Venecia, Roma, Nápoles, Malta, Sicilia. Según la lección de Longhi (el principal experto de Caravaggio), su obra será leída con una referencia estricta a su existencia, encontrando en sus obras maestras el eco de las experiencias personales.

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BlogLos pensamientos

La ruta del cuadro C

No es ninguna novedad que las rutas están de moda. Hay rutas para los dineros, para las cuentas bancarias y aunque no parezca los cuadros también tienen las suyas, solo que son de otra naturaleza. Porque cuando vamos a un museo, muchas veces olvidamos que los cuadros han recorrido un largo y azaroso camino hasta llegar a nosotros. Por eso me resulta apasionante, la historia del posible Caravaggio que ha aparecido en estas semanas y que ha puesto patas para arriba a todo el mundo del arte. Así que aquí va la historia, de lo que he dado en llamar la ruta del cuadro C.

Judith decapitando a Holefernes, posible original de Caravaggio, c. 1606
Judith decapitando a Holefernes, posible original de Caravaggio (1571-1610), c. 1606

Toulouse (Francia), abril de 2014. En una vieja casona cae una gotera en el living, el dueño sube al piso de arriba para ver de donde viene. Llega al desván, ve que el agua surge de detrás de un tabique, lo tira abajo y encuentra un cuadro cubierto de polvo pero intacto. Lo mira, parece antiguo. Llama a un rematador local (Marc Labarde), éste le dice que no lo toque que va a llamar a un experto. Llega el experto de París (Eric Turquin) y juntos limpian el polvo con agua y algodón. La expectación se apodera de todos: la obra parece ser la Judith decapitando a Holofernes de Caravaggio perdida hace siglos.

París, fecha incierta, 2015. El cuadro llega al departamento de Pintura del Museo del Louvre para ser analizado y se convoca a expertos internacionales para que den su parecer. La noticia de la aparición se filtra y la familia recibe una oferta millonaria de un museo americano.

París, marzo-abril de 2016. El Ministerio de Cultura de Francia dicta un requerimiento que prohibe la salida del país de la obra y automáticamente, la noticia toma estado público. Eric Turquin presenta el cuadro a la prensa afirmando que es de Caravaggio, mientras los expertos internacionales se pelean en la prensa, por twitter y por facebook. La mayoría de los italianos dicen que no es de Caravaggio, la mayoría de los franceses dicen que sí; todos son contestes en que es una pintura de época y no una falsificación moderna. El informe de autenticidad del Louvre sigue siendo confidencial.

Judith decapitando a Holofernes, Caravaggio, 1599. Galería de Arte Antica, Palazzo Barberini, Roma
Judith decapitando a Holofernes, Caravaggio, 1599. Galería de Arte Antica, Palazzo Barberini, Roma

¿Puede ser esta Judith obra de Caravaggio? Sí, puede. Caravaggio pintó en Roma a finales de 1599 la Judith decapitando a Holofernes que todos conocemos y que se encuentra en Roma en el Palazzo Barbernini. Un cuadro que perteneció al banquero genovés Ottavio Costa, gran admirador del pintor que llevó su pasión a tal nivel de obsesión, que en 1632 prohibió por testamento que sus herederos la vendieran. Pero los documentos recogen otra Judith, que nos lleva a seguir otra ruta….

Nápoles, finales de 1606. Caravaggio se integra a la comunidad de artistas de Piazza Caritá, entre los que están los flamencos Louis Finson y Abraham Vinck. Éstos se vuelven caravaggistas, admiradores y difusores de su estilo y también agentes, porque venden su obra. Cuando Caravaggio se va a Malta varias de sus pinturas quedan con ellos; con seguridad La virgen del Rosario, probablemente la nueva Judith que Finson se apura a copiar (hoy en el Palazzo Zevallos Stigliano en Nápoles).

Mantua, setiembre 1607. El duque de Mantua recibe una carta de Nápoles de su pintor de corte, Frans Pourbus El Joven. En ella le cuenta que fue al taller de Finson y vio dos obras de Caravaggio a la venta; una Virgen del Rosario y una Judith de Holofernes: el precio 400 ducados. No se venden, la Virgen se va con Finson a Amberes, a la Judith se le pierde el rastro hasta que por culpa de una gotera reaparece en 2014. Eso sí, en 1615 Finson estaba en Toulouse, porque según los archivos municipales organizó con Peter de Bruyn, importante marchand del siglo XVII, una subasta de obras en la ciudad, entre las que figura un Caravaggio pero no la Judith.

El posible Caravaggio examinado por la prensa, abril, 2016
El posible Caravaggio examinado por la prensa y expertos invitados, abril, 2016

Solo quedan tres opciones: uno, esta Judith es el Caravaggio perdido; dos, es una segunda copia de Louis Finson del original perdido de Caravaggio; tres, es obra de otro pintor caravaggista de la época. Sea cual sea la opción, este cuadro viajó, cambió de manos, colgó de múltiples paredes y escapó a las guerras. Este cuadro es un sobreviviente que tiene una historia que contar, la historia de la azarosa ruta que lo trajo hasta nosotros. Esperemos que la codicia de los hombres no le interrumpa el viaje, que más allá de nosotros, continuará.

 

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BlogLas emociones

Mi experiencia con “la más bella”

Es probable que los que siguen este blog se estén preguntando porqué intempestivamente cesaron los post y todo quedó detenido, como suspendido en la reflexión sobre el deporte en el arte. La respuesta es sencilla: tuve la fortuna de irme de viaje.

No fue cualquier viaje, fue uno muy especial. Primero, porque fue un viaje en grupo, éramos cuarenta. Segundo, porque nuestro destino fue Italia, nada menos que Roma, Florencia y Venecia. Y tercero, porque todos teníamos un mismo objetivo: vivir Italia a través del arte y sus artistas. Estas tres circunstancias hicieron de este viaje una experiencia inolvidable y por eso  este mes de julio estará dedicado a las emociones que tuve el privilegio de vivir, algunas de las cuales recién hoy con la calma que da la distancia, puedo asumir en su real dimensión.

Así que aquí vamos…Era domingo y hacía mucho calor. Roma nos aguardaba para vivir un día emocionante: la  visita a la Galería Borghese, uno de los museos más elegantes y sofisticados del mundo. La galería, ubicada en lo que fuera el palacio construido por el Cardenal Scipione Borghese en el siglo XVII y rodeada por sus maravillosos jardines, lagos y templetes, lucía espléndida al brillo del sol veraniego.

Joven con cesto de frutas, Caravaggio, 1593-1594. Galleria Borghese, Roma
Joven con cesto de frutas, Caravaggio, 1593-1594. Galleria Borghese, Roma

Dentro nos esperaba la selecta colección del cardenal y su familia; joyas únicas como los impresionantes Caravaggio, su Baco, el Joven con canasta, el David con cabeza de Goliat, la Madonna dei Palafrenieri; los impactantes Bernini, su David, el sensual Rapto de Prosperpina y la etérea Dafne y Apolo, entre tantas otras maravillas. Claro, que en una sala aparte solo para ella -como si reinara en majestad-, nos esperaba la fantástica, la única, la Paolina Borghese como Venus vencedora de Antonio Canova.

Paolina Borghese como Venus vencedora, Antonio Canova, 1805-1807. Galleria Borghese, Roma
Paolina Borghese como Venus vencedora, Antonio Canova, 1805-1807. Galleria Borghese, Roma

Me sudaban las manos y me palpitaba el corazón y no exagero, porque iba al encuentro una vez más de estas maravillas que admiro sin medida. Pero me enfrentaba a un desafío que nunca había vivido; por primera vez tenía que hablar sobre ellas, frente a ellas y para 39 personas que expectantes esperaban mis palabras. La primera que apareció ante nosotros fue Paolina, con toda su tersa sensualidad extendida en su blanco y mullido almohadón, y sinceramente se me hizo un nudo en la garganta. Era tal la emoción que no podía pensar ni siquiera por donde empezar. Pero de repente caminé hacia ella, la rodeé en silencio y mis ojos recorrieron la tensa posición de su espalda, el gesto indolente de su mano hundiéndose en la cabellera y ella me mostró orgullosa su manzana, esa que Paris le dio por ser a su juicio la más bella de las diosas.

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Paolina Borhgese como Venus vencedora, Antonio Canova, 1805-1807.

Y fue allí, en ese instante, casi sin darme cuenta, que mi voz comenzó a fluir y brotó no sé de donde la historia de Paolina Bonaparte, aquella inteligente y atrevida hermana de Napoleón que casada con Camilo Borghese, le encargó al escultor más famoso de su tiempo, una obra que la inmortalizara como lo que era, una sensual y poderosa mujer en su máximo esplendor. El pobre Canova estaba en aprietos; no podía rechazar el encargo pero tampoco imaginaba como interpretar la tremenda carga de significados que los Bonaparte y especialmente Paolina representaban.

Pero Canova era un artista genial y encontró el camino en la Venus vencedora, la diosa que  recibe la manzana como “la más bella” desatando la ira de las otras diosas y haciendo recaer la desgracia, la guerra y la muerte entre los mortales. La Paolina de Canova es diosa pero a la vez es también cortesana, es un juego de tensiones, porque es elegante y vulgar y su perfección absoluta, juega con la premisa de lo real y lo artificial. De allí, el lecho de madera que es objeto real y la suave perfección de la piel marmórea, de los pliegues de la túnica que apenas la cubren, del peso del cuerpo que asoma en cada hendidura de los almohadones, que son piedra, arte, ilusión de lo real.

Paolina Borhgese como Venus vencedora, Antonio Canova, 1805-1807.
Paolina Borhgese, Antonio Canova, 1805-1807.

Hablé durante unos veinte minutos y cuando terminé me sentí embargada por una profunda emoción. Pero esto recién comenzaba, porque en la sala siguiente, me esperaba la Dafne de Gianlorenzo Bernini, huyendo eternamente de la persecución de Apolo y en la siguiente, aguardaba su David con la piedra en la honda y en la siguiente Proserpina debatiéndose por no caer en los infiernos, y en la siguiente asomaba Caravaggio…y en la siguiente Rafael… y en la siguiente Tiziano y ….

Vivir la Galería Borghese dialogando con sus obras y expresando en palabras las historias esculpidas y pintadas por los grandes artistas del arte italiano, fue uno de los privilegios más grandes que la vida me ha regalado. Pero jamás olvidaré que fue Paolina Bonaparte Borghese, al ofrecerme indolentemente su manzana, que conseguí dominar la emoción y enfrentar el desafío profesional que me aguardaba. Ese domingo fue un día mágico y hoy puedo comprender que salió bien, gracias a la gentileza de la más bella.

 

 

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BlogLas evocaciones

En tiempos de Narciso

Este mes de abril viene de evocaciones, esto es “traer algo a la memoria o a la imaginación”, al menos según el diccionario. Será por eso que me gusta tanto el ejercicio de evocar, porque hace que aquello que no siempre tenemos presente se vuelva real- por efecto de ese recuerdo-  y adquiera una nueva luz, un nuevo brillo. Y porque evocar es ver lo conocido de otro manera, quiero hoy traer desde el recuerdo una historia conocida: la historia de Narciso.

Todos sabemos que vivimos hoy en tiempos dominados por lo que podríamos llamar “el efecto Narciso”. Tiempos en donde las experiencias artísticas valen y se vuelven reales siempre y cuando se materialicen a través del otro, ya sea por medio de un tweet -que diga donde estoy -, una selfie -que muestre efectivamente que estoy allí-, o con un mensaje en facebook- que definitivamente le diga al mundo, lo que siento en ese momento-. Este fenómeno, nos guste o no, ha transformado radicalmente nuestra manera de mirar, nuestra capacidad de contemplar reflexivamente. Y porque esta realidad, está allí y la vivimos todos los días, quiero evocar hoy a Narciso pero para que lo veamos de otro modo. Digamos que a la manera de Caravaggio.

Caravaggio pintó su espectacular Narciso en Roma, pocos años antes de convertirse en el más importante pintor de la ciudad y también en el más transgresor de su tiempo. El Narciso de Caravaggio es una pintura sorprendente, por su sencillez compositiva y por su soberbia capacidad para implicarnos en las emociones de su único habitante. Él lo es todo, en el mundo de Narciso solo existe Narciso: él y su reflejo. Sus brazos se elevan alejándolo del suelo, para que el diálogo entre el ser y el reflejo del ser sea el supremo acto de contemplar.

El muchacho se pierde entre luces difusas, del mismo modo que se pierde en las profundidades de su propia imagen. La luz que cae sobre él es la luz de la conciencia y la melancolía extasiada de su  rostro, me recuerda que ese joven, que solo tenía ojos para ese “otro” que era él mismo, es un arma de doble filo. Un arma que nos advierte de los peligros y que oscila entre la necesidad de la conciencia y el riesgo de perdernos en ella. Y el pobre Narciso no pudo con el desafío, y porque no pudo, los dioses se apiadaron de él y en el lugar en que se enamoró de sí mismo y murió abrazado a su propia imagen, hicieron nacer una hermosa flor que lleva su nombre.

El Narciso de Caravaggio, con su juego de luces y reflejos, pero sobre todo con su inmensa melancolía, me recuerda que el desafío sigue vigente. Me recuerda que la respuesta no está lejos de ese lago, de esa imagen y de esas luces que pueden ser conciencia y también perdición.

 

 

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