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    Esta semana cambié la foto en el perfil de Facebook y los comentarios y preguntas que tuvo, me hicieron pensar que bien valía la pena contar la historia de lo que allí se ve. No de mí, claro está, sino de la escultura frente a la que estoy; porque es cierto que hay historias que nacen para ser contadas y ésta es una de ellas. Así que aquí va la curiosa historia de las Estatuas Parlantes de Roma y dice así…

    …corría el Siglo XVI cuando en una callecita entre el Palazzo Pamphili y lo que por entonces era el Circo de Domiziano y luego sería la Piazza Navona, vivía un sastre muy hablador y chismoso llamado Pasquino. Y aunque algunos dicen que no era sastre, sino barbero y otros que era zapatero, lo que importa es que Pasquino sabía todo de todos y “si lo dice Pasquino…” seguro que el chisme venía de buena fuente.

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    Il Pasquino, c. siglo III a.c. Piazza de Il Pasquino, cerca de Piazza Navona, Roma

    Al morir Pasquino se acabaron los rumores y sus consecuentes exageraciones y calumnias, por lo que los vecinos extrañando su habitual ironía, bautizaron con su nombre a una estatua-probablemente hallada en el viejo circo-, que siempre había estado frente a su negocio. La cosa es que al igual que su homónimo de carne y hueso, Il Pasquino artístico comenzó a hablar. Por la noche y de forma anónima su superficie aparecía cubierta de libelos, versos satíricos y calumnias contra los poderosos y especialmente contra los papas que por aquellos tiempos gobernaban Roma. Y “si Pasquino lo dice….”.

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    Pasquinadas en la base de Il Pasquino hoy en día.

    De esta manera, comenzó a llamarse  “pasquinada” todo anónimo con intenciones calumniosas y es de allí que viene la palabra “pasquín” que hasta hoy utilizamos para calificar a los diarios sensacionalistas.

    Obviamente los papas intentaron callar a Il Pasquino, por lo que todas las mañanas lo mandaban limpiar consiguiendo -como era de esperarse-, que cada vez hablara más y más fuerte. Intentaron todo: colocar un pasquín se volvió delito, pensaron en arrojarlo al Tíber pero Il Pasquino no se callaba. Entonces, fue más allá.

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    Junto a Il Marforio en junio del 2015. Patio del Palazzo Nuovo, Museos Capitolinos, Piazza del Capidoglio, Roma

    La escultura encontró con quien hablar; su nuevo compañero fue “Il Marforio”, una enorme estatua de Neptuno -o quizás del río Tíber- que había sido encontrada en las cercanías del Foro y que colocada con una vasca a manera de fuente en Piazza Campidoglio, cerquita de Santa María delle Aracoelli, se volvió ideal para el diálogo. Il Pasquino decía y al otro día Il Marforio contestaba.

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    Plano de ubicación de las seis estatuas parlantes de Roma

    Al debate de las estatuas se le fueron sumando otras; el “Abate Luigi”, “Madama Lucrezia”, “Il Facchino” y finalmente “Il Babuino”, hasta llegar al número de seis. Seis estatuas que a lo largo de los siglos hablaron, denunciaron y lucharon por expresar lo que los romanos pensaban y así como criticaron a los Borgia, los Orsini y los Medici, también hicieron lo propio con Napoleon, Mussolini y Hitler.

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    Madama Lucrezia, es la única de las seis que es una figura femenina. Mide más de tres metros y se cree que pudo ser la escultura de una diosa; Palazzetto Venezia en la Piazza San Marco

    Italia es Italia, tiene sus propios códigos. Solo allí son capaces de imaginar que el arte puede ser un medio para decir lo prohibido. Por eso no nos puede extrañar, que hasta el día hoy Il Pasquino amanezca repleto de pasquinadas o que como los tiempos cambian, además de ser una obra de arte parlante, también tenga web (www.pasquinate.it) y twitter (@PasquinateBlog). Solo en Italia…

    *para Lydia Rodríguez por sugerir el relato y a Carola Scheck por siempre querer saber más.

     

    Tags : Abate Luigiartecensuraescutluraestatuas parlantesIl BabuinoIl FaccinoIl MarforioIl Pasquinolibertad de expresionMadama LucreziaMuseo CapitolinoPasquínPasquinadaPiazza CampidoglioPiazza NavonaRoma

      26 comentarios

      1. Ema,
        Cada relato es mejor al anterior, este de Las Esratuas Parlantes, es genial, y tu en las fotos, un placer visual
        Muchas gracias
        Graciela Gonzalez

        1. Sobre el relato de Las Estatuas Parlantes quería agradecerte Emma por toda la información magistral que nos diste. No lo había leído hasta hoy. Medio tarde pero quería agradecerte.
          beso grande.

      2. Fabuloso el relato de las Estatuas parlantes y la maravilla que son las mismas estatuas. Tú quedaste muy bien incorporada a ellas en la foto.
        Los viernes, gracias a ti, se han vuelto días que espero con ansiedad.
        Beso y gracias
        Inés Fabregat

      3. Hermosa columna y nos trae a todos los que contigo tuvimos el enorme placer de verlo en junio 2015! Los mejores recuerdos de ese bello viaje!!!
        Gracias Emma un abrazo enorme!!
        María Carmen Rodriguez

        1. Gracias María Carmen…Siiiii a mi me pasó lo mismo. En realidad, cuando volví a Roma en diciembre, me saqué la foto en el mismo lugar que la otra, un poco porque pensé en todas uds. y me acorde de nuestro viaje. Que lindos recuerdos!!!!! Beso enorme, querida.

      4. Emma, super interesante tu relato. No tenía idea de las estatuas parlantes. Todas las semanas aprendemos ,gracias a ti , algo nuevo y enriquecedor. Y,ahora sabemos el.origen del término pasquín, que muchas veces empleamos.También espero ansiosa tus comentarios.
        Ana Layera

      5. Emma, un regalo recibir tus relatos, y el detalle de las Estatuas parlantes, más el personaje, que tenía las novedades, del barrio. Oh,!!! la,la,…en todos los tiempos…el origen del término. Pasquín….
        Gracias por tu entrega, generosa en valiosos detalles, que maravilla, la historia…

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