close

ciudad

BlogLa inspiración

Como un barco que navega…

Se dice por ahí que París es la ciudad luz, la ciudad de los enamorados, de la moda y la elegancia y hasta la ciudad de los escritores y los filósofos. En realidad es todo eso y muchas otras cosas más, pero para mí París, es la ciudad de los museos. No creo que exista una concentración tal de museos por metro cuadrado en el mundo y lo digo dejando fuera, todos aquellos espacios históricos que hoy también son considerados como tales.

Reloj de la fachada del Museo D'Orsay
Reloj de la fachada del Museo D’Orsay.

Es un hecho asombroso, o no tanto, si se toma en cuenta la historia de Francia y la vocación artística de sus reyes y gobernantes, lo que a la hora de cerrar cuentas a todos nos queda claro, que si uno quiere recorrer museos tiene que ir a París y tiene que trotar -como dirían los franceses- por sus interminables pasillos hasta quedar exhausto. Si no es hasta la extenuación, no vale.

En el Museo Pompidou frente a la obra de Sonia Delaunay.
En el Museo Pompidou frente a la obra de Sonia Delaunay.

Y eso fue lo que hicimos con el grupo de aventureros que me acompañaron en el último viaje; caminamos, caminamos y caminamos…por el histórico Louvre y por el maravilloso Museo D’Orsay que nos regaló los desplantes de Manet, la fruición de los reflejos impresionistas y el color apasionado de van Gogh.

En el Museo Cluny, frente a los Tapices de La Dama y el Unicornio.
En el Museo Cluny, frente a los Tapices de La Dama y el Unicornio.

Caminamos al sol de las catedrales de Monet en el Marmottan y de sus nenúfares en la Orangerie; caminamos por el siempre deslumbrante y atrevido Museo Pompidou y por el Rodin y por el Picasso y por las delicias medievales con forma de unicornio en el Cluny.

Sin embargo, como en París siempre hay algo nuevo, también caminamos por la imponente Fundación Louis Vuitton del gran Frank Gehry, que además estaba intervenida por el no menos famoso Daniel Buren, pionero en estas lides hoy tan usuales en el mundo.

Fundación Louis Vuitton, Frank Gehry, 2014
Fundación Louis Vuitton, Frank Gehry, 2014

La FLV es una edificio complejo de describir si no se recurre a la metáfora. Porque ¿como describir un edificio que es como una especie de monumental barco de luz que navega por el verde del Bois de Boulogne? ¿Como explicar la fragmentación de planos de sus formas, cuando éstas son como velas henchidas al viento, que se doblan y se transforman y se multiplican?

costado tipo torpedo

plano costado

planos de las terrazas

¿Como contarles la manera en la que esas velas se entrelazan unas con otras creando terrazas, las que a manera de cubiertas marinas, permiten caminar sobre un cielo de cristal dominado por el brillo del acero y el calor de la madera?

Hasta el Café es imperdible.
Hasta en la cafetería se navega en medio de los peces de Buren. Por cierto, imperdible el Kir Royal!!!

Simplemente, no es posible. Por eso creo que Frank Gehry más que un edificio construyó un edificio-idea en el que se experimenta la sensación del espacio de una manera asombrosa y deslumbrante. Construyó un edificio que navega, que se mece al ritmo de los árboles y nos regaló el privilegio de vivir y experimentar una metáfora.

leer artículo
BlogLas revelaciones

El más bello de los parques de bolsillo

Caminar por Nueva York es una experiencia sobrenatural; murallas de vidrio y hormigón se elevan sobre tu cabeza, manadas de gente se abalanzan sobre ti, es como estar en un sitio medieval. Los muros cubren toda tu vertical y miles de flechas humanas se te vienen encima asolando tu horizontal. No hay salida …o si…porque de repente, puede aparecer ante ti un oasis de verdor y paz.

frente verano
Paley Park, Calle 53 y la 5a. Avenida, Nueva York

Estaba en la Calle 53 Este, a unos 50 metros de la Quinta Avenida y otro tanto de la Avenida Madison, apenas a una cuadra del MOMA y sentí el sonido de agua caer. De repente me invadió el frescor de la humedad y ante mí surgieron enredaderas, flores, árboles y una maravillosa cascada que desde una altura increíble lanzaba el agua hacia una fuente como una pared de luz. Definitivamente, era una visión porque sabía que seguía allí, parada en pleno corazón de Nueva York.

frente dia
Paley Park, el primer pocket park de Nueva York, creado en 1967

Pero no eran visiones, me había topado con un pocket park o parque de bolsillo; pequeñísimos espacios verdes que se crean en lotes baldíos que han quedado pequeños para edificar. Un espacio cuyo único destino era quedar abandonado y lleno de basura y en cambio, se convierte en una pequeña joya urbanística que en medio de la voracidad de la ciudad, nos permite recordar lo bien que se está, cuando nos detenemos un segundo a mirar un árbol, una flor o a escuchar el natural estruendo del agua al caer.

cascada sola
La pared que forma la cascada mide 6 metros de alto.

Esta joya neoyorkina se llama Paley Park, tiene apenas 390 metros cuadrados y con sus tapias linderas repletas de enredaderas, árboles y su maravillosa cascada que atempera las bocinas y el bullicio, es uno de los más de veinte poket park de Nueva York.

Todo comenzó allá por la década del ’60, cuando una asociación llamada Park Association of New York (Asociación de Parques de Nueva York), presentó una propuesta al alcalde para crear espacios verdes en terrenos baldíos. Así nacieron los POPS (privately owned public space), esto es espacios públicos de propiedad privada. Porque estos paraísos son públicos, en el sentido de que son para disfrute de todos, pero son creados y mantenidos por privados.

w.s.pallin
William S. Paley (1901-1990) en su escritorio de la CBS

El Paley Park fue creado en 1967 por William S. Paley en honor de su padre, Samuel Paley, un judío ucraniano que hizo fortuna con una compañía de cigarros y que completó el sueño americano con el éxito profesional y comercial de su hijo. Porque William Paley fue uno de los pioneros de las comunicaciones en Estados Unidos; convirtió una pequeña radio local en la cadena más grande de radio y televisión del país: la famosa CBS o Columbia Broadcasting System. Además, fue líder de la industria discográfica desde la Columbia Records y por si fuera poco, el introductor del long-play en el mercado de la música.

noche toda

Waterfall, Paley Park, Evening, 53rd Street between Madison and Fifth Avenue, Manhattan, New York City, New York, USA, Designed by Zion & Breen
Cascada por la noche

Pero también fue un innovador urbanístico, porque el Paley Park fue el primero de su tipo en Nueva York y cada detalle del diseño pasó por sus manos, desde las sillas Knoll y la iluminación nocturna a la cantidad de agua que debía caer de la cascada por minuto.

yo

cascada mia

Cuando la casualidad me llevó a toparme con este parque de bolsillo no sabía nada de todo esto y encontrarlo así, en absoluta y total ignorancia, fue lo más parecido a un íntimo y precioso regalo. Cuando lo dejé atrás y caminaba rumbo al MOMA, me preguntaba una y otra vez, ¿no es tan difícil, no? Solo se necesita un pequeño baldío y el compromiso de alguien que para honrar una vida, le devuelva con gratitud un espacio a la comunidad.

leer artículo